Doce de los fallecimientos, entre los que se encontraban mujeres y niños, se registraron en un pueblo de la provincia de Diyala, donde helicópteros de la coalición bombardearon varias viviendas. El Ministerio del Interior iraquí explicó que se desconocen los motivos del ataque.
Y en la ciudad norteña de Mosul, la explosión de un camión bomba, conducido por un suicida, se saldó con la muerte de trece soldados iraquíes. La acción terrorista tenía como objetivo un cuartel en la zona de Al-Haramat. Y siete personas más perdieron la vida y otras 16 resultaron heridas al ser alcanzadas por los disparos de un grupo rebelde en Saída.
En Bagdad, el estallido de otro coche bomba conducido por un kamikaze segó seis vidas más. Poco más tarde, y también en la capital, perecieron cinco residentes del barrio de Al-Kalamiya después de que sus casas fueran alcanzadas por varios cohetes Katiusha.






