Civiles iraquíes inspeccionan el lugar de impacto de un misil en la Zona Verde de Bagdad. /EFE
Las armas químicas usadas por EEUU en Irak causaron 73.000 bajas
Las armas bioquímicas utilizadas por las fuerzas estadounidenses en Irak podrían haber causado más de 73.000 muertos y un millón y medio de discapacitados entre los soldados norteamericanos, muy por encima de los 4.000 fallecimientos reconocidos oficialmente, según revela un informe interno del Departamento de Veteranos hecho público por la Liberty for Life Association (LFL).
Los investigadores del Departamento han comprobado que 73.845 soldados veteranos estadounidenses han fallecido aparentemente como resultado de su exposición al uranio empobrecido utilizado en las armas bioquímicas del Ejército. Esta cantidad supera los 58.000 soldados norteamericanos muertos directa o indirectamente a causa de la guerra de Vietnam.
El informe -de mayo de 2007 pero hecho público la semana pasada- indica que entre el total de fallecidos registrados, 14.874 figuran como muertos por "enfermedades no diagnosticadas". Aparte, el informe revela que 1.620.906 soldados han quedado discapacitados.
"Creemos que una gran mayoría de los soldados estadounidenses que han participado en la invasión de Irak morirán a causa del envenenamiento de uranio, que puede tardar décadas en matar no sólo a los soldados sino a los miembros de su familia", ha advertido LFL. Según el informe del Departamento de Veteranos, hasta 200.000 soldados podrían morir a causa de la exposición a estas armas.
Tanto los soldados norteamericanos como los civiles que han ingerido el uranio seguirán muriendo "durante décadas", según LFL. Aparte, se calcula que tanto entre los militares estadounidenses como entre los civiles iraquíes afectados por esta contaminación el índice de defectos en recién nacidos es superior al 600%.
Bush muestra su pesar por la triste pérdida y asegura que centrará su esfuerzo en buscar el "éxito" de la misión
Los últimos cuatro soldados han perdido la vida esta mañana al explotar una bomba en una carretera de Bagdad
Las cifras de muertos de la Administración Bush y el Ejército no coinciden con la ofrecida por los medios estadounidenses
El número de soldados estadounidenses muertos en Irak ha llegado a 4.000 cuando acaba de cumplirse el
quinto aniversario del comienzo de la guerra. Otros 30.000 han resultado heridos.
De acuerdo con los datos del Pentágono, que cuenta oficialmente las bajas una vez que se ha informado a las familias de los muertos o heridos, hasta hoy han muerto en Irak 3.991 militares estadounidenses y 29.451 han sufrido heridas. Además de los soldados, otros 1.500 contratistas y civiles estadounidenses han muerto en Irak desde el comienzo de la invasión en marzo de 2003.
En el listado no figuran los cuatro que han muerto esta mañana por la explosión de una bomba de carretera en el sur de Bagdad. Además, el ataque se ha producido un día después de que la Zona Verde de Bagdad, donde está la sede del Gobierno y las embajadas, recibiera un aluvión de morteros y cohetes que, según la Policía, acabaron con la vida de 17 personas.
El recuerdo de los soldados muertos
En declaraciones a la prensa, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, ha asegurado que el presidente de EEUU, George W. Bush -cuya popularidad, muy vinculada al conflicto, se encuentra en niveles muy bajos-, no pasa un día sin pensar en los soldados muertos.
Bush, ha explicado, "cree que cada vida es preciosa y cada día pasa tiempo pensando en los que han perdido la vida en el campo de batalla". "Él acarrea la responsabilidad de las decisiones que tomó. También acarrea la responsabilidad de seguir concentrándose para buscar el éxito", ha asegurado Perino.
El presidente estadounidense tiene previsto participar hoy en una videoconferencia con el comandante de las tropas estadounidenses en Irak, el general David Petraeus, y el embajador de EEUU en Bagdad, Ryan Crocker, para escuchar su análisis sobre la situación. Tras ella, se desplazará al Departamento de Estado y el miércoles al Pentágono para participar en sesiones informativas sobre "las recomendaciones de sus asesores para consolidar los avances y sentar las bases para futuros recortes de los niveles de tropas", ha agregado la portavoz.
Petraeus debe declarar ante el Congreso entre el 8 y el 9 de abril y Bush podría anunciar alguna decisión después de esa intervención.
Reacciones política
Los principales líderes políticos estadounidenses también se han pronunciado en relación con la que es la noticia del día sobre Irak en Estados Unidos. Así, el candidato a la nominación demócrata como aspirante a la Presidencia de Estados Unidos Barack Obama ha declarado: "Con gran tristeza hemos alcanzado otro desalentador hito en Irak, con al menos 4.000 de nuestros mejores americanos fallecidos". "Debemos servir a la memoria de todos los que han muerto como ellos sirvieron a nuestro país ofreciendo apoyo a sus familias, cuidando a nuestras tropas y veteranos y defendiendo los valores americanos que nuestros héroes ejemplificaron", ha aseverado Obama.
También su contrincante demócrata, Hillary Clinton, ha elogiado a los militares fallecidos: "Cinco años después del inicio de la guerra hay 4.000 muertes de militares en Irak. Decenas de miles de nuestros valientes hombres y mujeres también han sufrido heridas graves, tanto visibles como invisibles, en sus cuerpos, sus mentes y sus corazones".
Por último, la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, la también demócrata Nancy Pelosi, ha considerado que la cifra de muertos que se ha alcanzado es un "desalentador recordatorio del enorme coste de la guerra en Irak: el coste humano". Asimismo, se ha preguntado "cuánto tiempo más nuestras tropas continuarán sacrificándose por un Gobierno iraquí que no tiene la voluntad o es incapaz de asegurar su futuro".
Baile de cifras
Las cifras de muertos de la Administración Bush y el Ejército no coinciden con las que maneja el sitio de Internet Globalsecurity.com, que se ocupa de asuntos militares, y que lleva la cuenta de bajas de acuerdo con los informes diarios de incidentes. Hoy tiene un saldo de 3.988 soldados muertos y 29.395 heridos, sin contar las víctimas de la última explosión.
La cadena CNN de televisión lleva la cuenta hoy de 3.990 soldados estadounidenses muertos en el conflicto en Irak mientras que los grupos I-Casualties y Anti-War, opuestos a la guerra, han contabilizado 3.996 muertos.
Estados Unidos invadió Irak el 20 de marzo de 2003 y actualmente hay en ese país unos 160.000 soldados, en su gran mayoría del Ejército y de la Infantería de Marina.