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24.03.08 -

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Uno siempre ha pensado que España es de derechas y la Semana Santa es la prueba irrefutable. La Semana Santa nos pone cada año delante de la cara el espejo de lo que somos, no de lo que decimos que somos o nos gustaría ser. Este año la Semana Santa nos trae la nacional-católica anécdota de los morreos que se han pegado Paquirrín y su novia durante una procesión en un balcón de Sevilla y a uno le estremece que el banal episodio de dos jóvenes que se besan en un balcón sea una gran noticia de un país que acaba de votar socialista. A uno no deja de chocarle que un niñato que antes se llamaba Paquirrín y ahora dice que se llama Kiko pueda escandalizar a un país que dice que es de izquierdas. Uno puede entender que Verlaine y Rimbaud escandalizaran con sus versos y sus escarceos sexuales a la Francia de Napoleón III, pero no se puede quedar tan tranquilo al ver cómo la España progre de los abortos de Bernat Soria y del matrimonio gay de Zerolo tiembla ante el beso que Kiko le ha dado a su novieta Tesi. Uno oye cómo se pronuncian con la mayor seriedad sobre ese tontorroncete y adolescente beso de fachada costumbrista teletertulianos curtidos, periodistas veteranos, sinvergüenzas de mundo, puteros irredentos, busconas oficiales, casposos supervivientes de la jungla madrileña que se meten de todo y uno no termina de entender en qué sociedad vive o -mejor dicho- lo entiende de sobra y confirma sus peores sospechas.

Uno confirma que después de tres décadas de democracia y de la salida de nuestras tropas de Irak y del divorcio exprés y de las leyes de paridad y de la violencia de género y de los estatutos de autonomía y de las reformas de esos estatutos seguimos estando en la España procesional de Franco que se escandaliza porque una parejita se ha metido mano en un balcón y se ha dado besos 'con lengua y todo'. 'Besos con lengua' y 'meterse mano' ¿Desde cuándo hace que no oía yo esas genuinas y aparatosas y torpes expresiones que me trasladan a mis trece años y a las confesiones de aquella época en que agonizaba la dictadura? A las televisiones de nuestra democracia ya sólo les ha faltado hablar de 'tocamientos', de si 'hubo o no hubo tocamientos impuros' en dicho balcón.

Uno siempre ha pensado que España es de derechas y se lo viene a confirmar el hecho de que es sólo la derecha la que se cree que es de izquierdas la España de Zapatero. Yo creo que con Zapatero está toda la derecha que no pudo o no se atrevió a ser de izquierdas cuando más había que serlo: en el franquismo y la Transición. Está Antonio Banderas, que sale en las teles con un capirote de costalero más grande que el de Trillo. Está toda esa peña que explica muy seria que en los balcones de las procesiones donde se daban el lote Kiko y Tesi no se puede fumar ni comer ni beber ni andar en mangas de camisa. Un país que se deja escandalizar por el hijo de la Pantoja debe ser expulsado de la Unión Europea. Sí, somos todos muy rojos.
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