Para entonces, sin embargo, Chaves y los socialistas andaluces habrán debido afrontar ya las primeras nominaciones, la del portavoz del grupo parlamentario -la Cámara autonómica se constituye el 3 de abril-, que tendrá que medirse con el popular Javier Arenas, y la del presidente del Parlamento.
Más allá de que repitan los considerados 'pesos pesados' del partido, el secretario general del PSOE en Andalucía deberá mantener el equilibro territorial y el paritario, ya que esa región dispone de una normativa pionera que obliga a la cuota femenina. Una de las áreas destacadas será la Consejería de Obras Públicas, encargada de llevar a cabo una de las iniciativas más ambiciosas del pasado mandato: el Pacto por la Vivienda.
Todo parece indicar que, tras revalidar una nueva mayoría absoluta en las urnas el pasado 9 de marzo, Chaves mantendrá la misma estructura organizativa de los últimos cuatro años -catorce consejería-, si acaso con leves variaciones. Por ejemplo, el presidente de la Junta en funciones baraja la opción de desgajar los proyectos sobre vivienda en un departamento propio y crear una Consejería de Igualdad y Bienestar Socialas Públicas.






