La presidenta del Observatorio de Violencia de Género, la magistrada Montserrat Comas, ha llamado la atención sobre ese dato y se ha mostrado partidaria de exigir a los inmigrantes un compromiso explícito con los valores constitucionales. «El machismo violento no sólo está arragiado en nuestra sociedad, sino que es todavía mayor en algunas culturas en las que no se defiende ni la igualdad ni la libertad de las mujeres, y en las que la subordinación está más acentuada», declaró a EL CORREO.






