
El macabro hallazgo se produjo sobre las 7.30 horas en una explotación agrícola situada en la diputación de La Palma, una pedanía de Cartagena. El encargado de la propiedad encontró el cuerpo a pocos metros de un camino de tierra, debajo de un chamizo del que apenas queda una estructura de hierro.
«Iba a dar la vuelta con la furgoneta cuando me fijé en algo que había en el suelo -explicó el vecino-. Me he detenido de golpe y he visto algo que parecía una persona o un muñeco. Estaba negro, boca arriba y con los brazos y las piernas encogidas. Ha sido horrible», relató.
Según informó la Delegación del Gobierno de Murcia, la víctima «no llevaba ningún tipo de documentación» y tenía el rostro «completamente machacado por numerosos golpes». Las mismas fuentes indicaron que, para dificultar la identificación, no sólo le amputaron los dedos, sino que también «rociaron el cuerpo con algún líquido inflamable y le prendieron fuego».
Dos desaparecidas
La Guardia Civil cree que la chica fue forzada «salvajemente» y que después le seccionaron el cuello con un cuchillo, ya que «sus pulmones estaban anegados de sangre». No obstante, los agentes de la investigación no podían confirmar ayer oficialmente si se trataba de un ajuste de cuentas entre bandas criminales o de una agresión sexual aislada. Al cierre de esta edición, esta última hipótesis parecía cobrar cada vez más fuerza.
En cualquier caso, la crueldad del crimen y el tiempo que se tomaron los autores han hecho sospechar a la Guardia Civil de que deben ser delincuentes experimentados, que sabían cómo dificultar al máximo la investigación.
Tras ser alertado del crimen, el Instituto Armado intensificó la búsqueda de dos mujeres que habían desaparecido días atrás en Cartagena y en Torre Pacheco, respectivamente, por si el cadáver hallado en La Palma correspondía a alguna de ellas.
Desde el principio, los agentes descartaron a la mujer de Cartagena, ya que uno de sus familiares aseguró que se había marchado fuera de la región porque tenía miedo a que la localizara su ex pareja, que tiene una orden de alejamiento por malos tratos.
Las pesquisas condujeron de inmediato al marido de la desaparecida en Torre Pacheco, un camionero que se encontraba fuera de la localidad y que ayer identificó el cadáver. La joven ya se había ausentado de su casa en varias ocasiones por breves periodos de tiempo.






