
ÚLTIMAS OBRAS
La Diputación de Vizcaya ha editado una guía que recoge y define el patrimonio artístico que pueblos y ciudades del territorio ofrece al aire libre, sin necesidad de abonar entrada. «Hemos realizado dos itinerarios diferenciados que permiten conocer esta riqueza cultural», explica el profesor de Últimas Tendencias del Arte en la Facultad de Bellas Artes de la UPV, crítico de arte y autor de los folletos, Xabier Sáenz de Gorbea. 'Arte Público de Vizcaya' presenta, por una parte, diez rutas «para recorrer Bilbao a pie con el arte como referente y atractivo turístico», así como otros diez itinerarios repartidos por las diferentes comarcas de Vizcaya.
«Piezas importantes»
El catálogo sitúa en Bilbao 118 de las 265 obras que analiza el profesor en las guías. A estas piezas se sumarán en breve las dos 'meninas' que esta misma semana ha adquirido el Ayuntamiento a Manolo Valdés por 300.000 euros; así como una tercera que el escultor valenciano ha decidido regalar a la ciudad, que supone un gesto de la «extraordinaria relación» que mantiene la capital vizcaína con el autor, según destacó el alcalde, Iñaki Azkuna.
Aproximadamente la mitad de las obras que se pueden contemplar al aire libre en la capital vizcaína y que se recogen en la guía, han sido instaladas en los últimos seis años. «Es un número muy importante, pero no siempre se acierta cuando se adquieren», analiza Sáenz de Gorbea.
En su opinión, en el patrimonio de Bilbao existen «piezas importantes» que están recogidas en la guía, pero, lamenta, que no se tenga en cuenta las últimas tendencias que sobre arte en la calle se desarrollan en otros países. «Se están comprando mayoritariamente piezas que proceden de la escultura plástica de los años ochenta, sin tener en cuenta ideas más atractivas, mucho más dinámicas con el entorno, ya que no se trata sólo de colocar piezas de gran tamaño para llamar la atención». Sáenz de Gorbea afirma no entender en este sentido, cómo puede haber artistas bilbaínos pertenecientes a promociones de los años noventa, «que están exponiendo en grandes eventos internacionales y que,sin embargo, aquí no se les reconoce, y no tienen obra en Bilbao, como pueden ser Ana Laura Aláez, Javier Pérez, Txomin Badiola o Pello Irazu, por ejemplo».
Consejo asesor
La procedencia diversa de las obras -en su mayoría adquiridas y colocadas por el Ayuntamiento, la Diputación, Bilbao Ría 2000 y los museos Guggenheim o Bellas Artes- hace imposible, en su opinión, que exista un consejo asesor a la hora de adquirir arte para la ciudad «y que las decisiones queden en manos de políticos y de asesores no muy cualificados», denuncia. Para Sáenz de Gorbea, es imprescindible superar tiempos pasados para dotar a Bilbao de una buena colección de arte al aire libre. «Ha habido una tardanza en incorporar piezas a nuestras calles. En los años ochenta se ha colocado obra realizada en los años cincuenta, y nos ha faltado esa aportación de autores más jóvenes. Estamos comprando obra de artistas de más de 70 años, con productos no tan frescos. Hay que reaccionar y considerar las nuevas tendencias del arte, sin esperar a que los jóvenes creadores se hagan también mayores y decidamos, entonces, hacernos con su obra».
El profesor se muestra crítico con la adquisición por parte del Ayuntamiento de las dos últimas piezas a Manolo Valdés. Asegura que «es una mala noticia para la Historia del Arte. Todo el mundo de la Universidad se preguntaba a quien oirá el Ayuntamiento para llevar a cabo operaciones de este calado. Tendrían que tener más en cuenta la opinión de la crítica antes de llevar a cabo inversiones de este tipo».










