La asociación recuerda en un comunicado que, «en tanto que no se realicen grandes avances científicos que puedan sustituirlo, el petróleo y su refino son imprescindibles» para la vida diaria. Alega, asimismo, que en este proceso se produce un fuel que «tiene cada vez menos utilidad». De ahí su apoyo al proyecto de Petronor de tratar el fuel para convertirlo en derivados más ligeros y demandados, como la gasolina, el gasóleo y el coque.
El colegio advierte de que la firma «deberá ser especialmente cuidadosa en las cuestiones relativas al medio ambiente local», pero insiste en que la nueva actividad «no va a suponer una variación significativa» respecto a la incidencia ambiental de las ya existentes. Por ello, y porque con esta inversión «se asegura el futuro de una instalación clave para la vida económica y social de la comarca y de toda Vizcaya», los químicos califican el proyecto como «una buena noticia».
Este aval llega apenas diez días después de que el Ayuntamiento de Muskiz sembrara la alarma entre los cerca de 2.000 trabajadores de la refinería al reclamar «la progresiva puesta de sus instalaciones en situación de fuera de servicio». La inquietud generada forzó al alcalde, Gonzalo Riancho (EA), a rectificar y asegurar que «nunca se nos ha pasado por la cabeza pedir el cierre» de la planta.








