El inmueble en cuestión se sitúa en el lado más cercano al nuevo área residencial de Urban-Galindo. Fue construido a finales del siglo XIX y forma parte de un conjunto de estaciones singulares junto a la antigua de La Canilla, en Portugalete, y la de Olabeaga.
En la actualidad, el Consistorio incluye el edificio en el catálogo de bienes de protección estructural. Su idea ahora es hacerlo desaparecer y, para ello, los responsables locales han incorporado una propuesta para descatalogarlo en el orden del día del pleno de mañana. Fuentes municipales, de cualquier forma, aclaran que no han recibido «ninguna información» del Ejecutivo autónomo en la que se les informe que se haya incoado un expediente de protección.
«Podría darse el caso de que se tire y por eso no pueda protegerse», denunció el edil aneuvista Txiki Castaños. Su grupo votará en contra de la descatalogación por «su valor simbólico para los inmigrantes» y porque cree que técnicamente es posible cubrir la zona y mantener la estación.






