El viaje, que iba a prolongase durante una semana, comenzó el domingo y tenía previsto terminar el próximo sábado. Tras la primera parada en Estambul, el barco arribó en Kusadasi, donde quedó embarrancado. «Teníamos previsto desembarcar el martes a las ocho de la mañana pero no pudimos hacerlo hasta el miércoles y tuvimos que usar las barcazas de salvamento», añadió la familia. El desembarco se produjo en grupos de treinta o cuarenta personas «y no dio muchos problemas porque las barcas tenían estabilidad y el mar estaba en calma». A pesar de la odisea, los viajeros pudieron visitar Efeso y la casa de la Virgen María, según el programa previsto para el martes. Por la noche, durmieron en el barco y ayer recibieron la orden de repatriación.
La familia Arza lamentó «haber perdido unas vacaciones» y las visitas previstas a Bodrum, Rhodas, Patmos y Atenas.






