Para las economías domésticas, el incremento supondrá que el coste de las hipotecas se incrementaría en más de 500 euros anuales para un préstamo de 150.000 euros a 25 años y un diferencial del 0,5%, o bien en algo menos para un crédito de 149.000 euros a 26 años y el mismo diferencial, que es la hipoteca media en España según los últimos datos del INE.
Por el contrario, en las revisiones semestrales aún cabría un pequeño alivio, ya que en septiembre pasado el euribor se encontraba en el 4,72%. En este caso, los ciudadanos afectados notarían una pequeña rebaja en sus bolsillos, de unos 150 euros.







