
El vehículo, un 'Renault Megane' modelo familiar, estaba detenido ante un 'stop' para incorporarse a la N-634, la carretera que une Islares con Castro por el borde del mar. En ese momento, otro turismo, un 'Toyota' del mismo color gris plata que el de la familia vizcaína, ocupado por una única persona -su conductor, vecino de Castro de 60 años- se salió de la vía en una pronunciada curva por causas que se desconocen. Sin control, el turismo fue a empotrarse de forma lateral contra el 'Megane', que salió despedido varios metros y terminó en la cuneta, mientras el otro coche quedaba encaramado al guardarraíl.
La peor parte
El conductor, Gonzalo, se llevó la peor parte. El brutal impacto le costó la vida. Su mujer, que viajaba en el asiento del copiloto, sufrió politraumatismos y quedó atrapada en el coche. Tanto ella como el cadáver de su compañero fueron liberados por un equipo de desencarcelación de los Bomberos de Castro. La mujer fue evacuada por una ambulancia del servicio de Salud de Cantabria al hospital de Laredo con lesiones de pronóstico reservado.
La hermana de la víctima mortal resultó contusionada y entró en estado de shock. La joven fue trasladada con una crisis de ansiedad por la DYA a Laredo, al igual que los dos pequeños, que se encontraban conscientes y presentaban contusiones y un golpe en el abdomen, indicaron fuentes sanitarias.
El conductor del 'Toyota' salió ileso. Agentes de la Guardia Civil de Tráfico de Laredo le tomaron declaración y le sometieron a una prueba de alcoholemia. Mientras los medios de emergencia desarrollaban su labor, la carretera N-634, que registra un intenso tráfico, quedó cortada. El hombre, conocido en Cerdigo, todavía no sabía que el otro conductor había fallecido a causa del siniestro.




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