
LOS DELITOS EN 2008
Entre las diligencias abiertas, los delitos por lesiones son el grupo más numeroso, con 39 expedientes. Si bien, no todos tienen la misma gravedad. En ocasiones, algunos jóvenes llegan a sacar navajas en el transcurso de peleas callejeras. El último suceso conocido ocurrió el pasado 8 de marzo. Ese día, dos chicos de una misma cuadrilla se enzarzaron en una disputa en un bar de Coronación. Uno de ellos asestó al otro una puñalada en el cuello y la víctima, que ingresó en un centro hospitalario con pronóstico reservado, tuvo que ser operada de las lesiones sufridas.
Otras 24 denuncias y atestados hacen referencia a presuntos delitos por sustracción de objetos, el segundo grupo más numeroso. En la estadística destacan, además, los casos de amenazas (9), daños (8), violencia doméstica (7) y daños en vehículos (6). Incluso figura una agresión sexual protagonizada por un menor.
Ante el juez
A pesar de que las estadísticas reflejan un «notable» incremento de delitos presuntamente cometidos por los más jóvenes, el Ministerio Público no cree que se pueda hablar de un aumento en los índices de criminalidad entre los adolescentes. «Sencillamente este año se ha denunciado más casos que en otros. En 2005, también tramitamos un gran número de diligencias preliminares», aclara Carmen Cotelo.
Pero no todos los menores que figuran en estos atestados y denuncias terminarán ante el juez. Y es que precisamente el primer paso que da la Fiscalía es estudiar si los hechos que se denuncian son efectivamente constitutivos de delito o no. Muchos no son calificados como tal y los jóvenes no se ven obligados a presentarse ante un tribunal.






