Los trabajadores, algunos con hijos y con hipotecas en una zona deprimida económicamente, acusan al primer edil de «mentir» con los datos para justificar su decisión. A su juicio, «la empresa no sólo cumple un importante papel económico y social atendiendo reparaciones y el mantenimiento del propio Ayuntamiento, de las 23 juntas administrativas y de otros municipios, sino que ha dado beneficios en 2005 y 2006», según Boni Herrán, delegado de Comisiones Obreras y portavoz de la asamblea.
Los empleados acusan a la mayoría del gobierno municipal formado por PNV y ANV de «abandonar la empresa evitando que asuma trabajos que le demandan otras entidades. Hay muchas cosas pequeñas en los pueblos que las empresas privadas no quieren hacer porque este es un municipio muy disperso con 248 kilómetros cuadrados y 28 núcleos de población. Nosotros lo hacíamos. Se ha atraído población, se han hecho convenios con el Inem para integrar a vecinos con porblemas y el dinero se queda en el valle. Por qué quieren desmantelarla?», se pregunta Herrán que ha anunciado movilizaciones.
«Subvenciones»
Sin embargo, el diagnóstico que hace el alcalde Juan Carlos Ramírez Escudero sobre la situación es muy diferente. A su juicio, «se ha perdido un millón de euros en los tres últimos años porque se han dado subvenciones desde el Ayuntamiento para tapar las pérdidas de la empresa. Se han hecho trabajos por los que otras firmas privadas cobrarían menos dinero y los harían con más profesionalidad. Nuestra idea es rebajar hasta 4 el número de trabajadores. Esa empresa no es necesaria», concluye el alcalde Ramírez Escudero.





