
Los integrantes de la plantilla mirandesista realizarán, durante estas tres próximas semanas, un plan dirigido a incrementar la potencia y la fortaleza física tanto en los entrenamientos como en el gimnasio, como así se anunciaba en fechas recientes por parte del cuerpo técnico, una medida enfocada al 'play off'.
Será un hecho, por lo tanto, que coincida en el tiempo con la celebración de dos partidos contra un rival, el filial del Salamanca, que acaba de perder su cuarta plaza como consecuencia de la derrota cosechada ante el Burgos B (2-1) y otro , el titular del Adolfo Suárez, que casi tiene asegurado jugar la promoción de ascenso y con todos los boletos a su favor para acabar en segunda posición en el campeonato de la regularidad.
Sólo la Segoviana puede poner en peligro este privilegiado puesto que en la actualidad ostentan los de Zapatera y que también da derecho a jugar el segundo partido de la primera eliminatoria de ascenso a Segunda B en feudo propio.
Pero de momento, el encuentro más inmediato que aparece en el calendario es el que disputará el Mirandés en el anexo al Helmántico este domingo por la mañana. Una circunstancia, el horario, que ha obligado a Miguel Sola a trastocar sus planes, tal y como confirma a este periódico.
Así, tras iniciar la semana ayer con un suave entrenamiento, las dos sesiones preparatorias más fuertes de cara a este choque se efectuarán tanto mañana como el jueves. El viernes, en cambio, el técnico optará por dar descanso a unos jugadores que volverán al trabajo el sábado, en horario matinal, para preparar la cita ante un rival, el Salmantino, que a pesar de su juventud se ha convertido en la auténtica revelación de esta territorial. Una trayectoria que ha posibilitado que no deseche colarse entre los cuatro primeros de la clasificación.
Pernoctar en Salamanca
Tras el entrenamiento que se celebrará a mediodía del sábado, que tendrá entre otros cometidos el ensayo de jugadas de estrategia y de las acciones que el equipo intentará llevar a la práctica un día después, y la posterior comida, la expedición rojilla partirá rumbo a Salamanca el mismo sábado por la tarde.
Y es que, como reconoce el propio Sola, al «tener que jugar el domingo por la mañana nos vemos obligados a seguir este plan, de lo contrario tendríamos que salir a las cinco o seis de la mañana de Miranda, con lo que eso supondría para todos».
Un partido en el que se podrá comprobar la evolución de los componentes de la plantilla en esta recta final de la Liga, antes del tramo decisivo, frente a un contrario que gustó y mucho cuando el pasado mes de noviembre frenó a los de Sola.
Esta cita significará un test similar al que tendrá siete días después en Anduva contra el Ávila, una escuadra que ha ido de menos a más tras la goleada que le infringió el Mirandés en su propio estadio. El resto de rivales hasta el próximo día 18 de mayo ocupan la parte media o baja en la tabla, por lo que los dos próximos envites ligueros serán los más atractivos por la calidad de los contrincantes.





