Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

null

Estás en: El Correo Digital > Local
LA RIOJA
La Redonda tendrá su otro festival Sonar
El 5 de julio, las campanas de todas las iglesias logroñesas repicarán simultáneamente, con la dirección de Llorenç Barber y el apoyo de jóvenes voluntarios para «convertir la noche en día»
01.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
La Redonda tendrá su otro festival Sonar
82 CENTÍMETROS. Berbel midIó ayer el diámetro de una de campana de La Redonda. / SERGIO ESPINOSA
Llorenç Barber es un músico inclasificable, ajeno a modas y modos, que da la campanada allá donde va. Compositor, instrumentista y musicólogo, practica, entre otros menesteres, la voz difónica, la campanología, la poesía fonética y los conciertos urbanos. En fin, lo normal 'pa' un artista. Ayer, este profesional de altura fue consecuente y convocó al oficio periodístico en el campanario de una de las torres de la Redonda, que ya es convocar, para explicar proyecto de 'happening' tañidero, dentro del programa municipal 'La ciudad inventada'. ¿En que consistirá su apuesta?, se le preguntó, mientras plumillas, camarógrafos y fotógrafos intentan recuperar el resuello tras la escalada urbana vivida.

«Sonarán todas las campanas de las iglesias de Logroño y todos los elementos sónicos que funcionen en la calle, sin ninguna amplificación. Nos subiremos a las torres, nos armaremos de cronómetros y convertiremos la noche en día; la ciudad recuperará su vieja memoria y no queremos dejar ni una sola campana sin tocar», resumió.

Partitura 'ad hoc'

Barber pidió la colaboración de voluntarios, al menos setenta, con buenos bíceps para que el tañido sea contundente. «No va a llegar un autobús cargado de especialistas. Los campaneros serán estudiantes, jóvenes», explica el polifacético músico, que estrenará una partitura 'ad hoc', y que cederá cortesmente al Ayuntamiento de Logroño, que para eso es quien aporta el 'parné'.

Para el común, montar un espectáculo de esas dimensiones es sinónimo de volverse tarumba. Para Barber, pura rutina, ya que, igual que un 'discjockey' hace bolos, por aquí, por allá y por acullá, este compositor ha hecho sonar vetustas y modernas campanas de más de 150 ciudades. No abundan los campanólogos, de modo que cuando se dice de él que es único, no se sabe si se refiere a excepcionalidad o individualidad.

Llorenç es definitivamente un músico de intemperie, de modo que busca siempre un auditor audaz. Cuando habla de que a una campana, como vaso cónico que es, «se le puede sacar las cosquillas y los sobacos sónicos, en suma hurgar para que suene fantasiosamente», está claro que dice lo que sabe y sabe lo que dice.

Lo suyo no es que el personal saque su entrada, se siente en un auditorio y se muestre pasivo. «Las auditorios se han convertido en mausoleos de memoria codificada; ya no no valen para crear, valen para conservar».

Y prosigue el bien trazado discurso de hombre leído y observador: «Para vivir este montaje habrá que moverse, andar, buscar los cruces de las calles, de dónde vienen los vientos, dónde van los armónicos. Todo eso hay que ganárselo a calcetín».

Ángel Varea confirmó que todo está atado y bien atado, ya que el Obispado ha garantizado la puesta en funcionamiento de sus campanas de forma simultánea». El día 5 de julio es la cita, dentro de 'La ciudad inventada' y el montaje puede dar la campanada.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS