
«Sonarán todas las campanas de las iglesias de Logroño y todos los elementos sónicos que funcionen en la calle, sin ninguna amplificación. Nos subiremos a las torres, nos armaremos de cronómetros y convertiremos la noche en día; la ciudad recuperará su vieja memoria y no queremos dejar ni una sola campana sin tocar», resumió.
Partitura 'ad hoc'
Barber pidió la colaboración de voluntarios, al menos setenta, con buenos bíceps para que el tañido sea contundente. «No va a llegar un autobús cargado de especialistas. Los campaneros serán estudiantes, jóvenes», explica el polifacético músico, que estrenará una partitura 'ad hoc', y que cederá cortesmente al Ayuntamiento de Logroño, que para eso es quien aporta el 'parné'.
Para el común, montar un espectáculo de esas dimensiones es sinónimo de volverse tarumba. Para Barber, pura rutina, ya que, igual que un 'discjockey' hace bolos, por aquí, por allá y por acullá, este compositor ha hecho sonar vetustas y modernas campanas de más de 150 ciudades. No abundan los campanólogos, de modo que cuando se dice de él que es único, no se sabe si se refiere a excepcionalidad o individualidad.
Llorenç es definitivamente un músico de intemperie, de modo que busca siempre un auditor audaz. Cuando habla de que a una campana, como vaso cónico que es, «se le puede sacar las cosquillas y los sobacos sónicos, en suma hurgar para que suene fantasiosamente», está claro que dice lo que sabe y sabe lo que dice.
Lo suyo no es que el personal saque su entrada, se siente en un auditorio y se muestre pasivo. «Las auditorios se han convertido en mausoleos de memoria codificada; ya no no valen para crear, valen para conservar».
Y prosigue el bien trazado discurso de hombre leído y observador: «Para vivir este montaje habrá que moverse, andar, buscar los cruces de las calles, de dónde vienen los vientos, dónde van los armónicos. Todo eso hay que ganárselo a calcetín».
Ángel Varea confirmó que todo está atado y bien atado, ya que el Obispado ha garantizado la puesta en funcionamiento de sus campanas de forma simultánea». El día 5 de julio es la cita, dentro de 'La ciudad inventada' y el montaje puede dar la campanada.





