
La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale) reivindica en un comunicado la continuidad, mientras se cumplan los criterios de seguridad de acuerdo con los estándares internacionales, «lo que ocurre en estos momentos según el último informe emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)».
A su juicio, también es necesario incidir en el hecho de que en este momento Castilla y León no puede perder ningún elemento de competitividad, «más cuando según datos de Nuclenor, empresa adjudicataria de la Central Nuclear de Garoña , a lo largo de 2007 las instalaciones de esta central produjeron 3.482,28 millones de kilowatios hora, es decir, la electricidad equivalente al 28 por ciento del consumo de Castilla y León, dos veces el consumo de La Rioja y 12,8 por ciento de la producción eólica en España».
En el mismo comunicado, Cecale plantea que «la producción de esta central podría satisfacer las necesidades de electricidad anuales de cerca de 250.000 familias y a un número elevado de empresas, y todo ello contribuyendo a cumplir los compromisos del Protocolo de Kyoto».
Este colectivo de asociaciones empresariales no duda en destacar, además que se evitó la descarga a la atmósfera de cerca de cuatro millones de toneladas de CO2 y la energía producida ha ahorrado la importación de, aproximadamente, un millón de toneladas equivalentes de petróleo.
Dependencia energética
Por otro lado y según recordó la patronal castellano y leonesa en este comunicado, en la actualidad en España se mantiene una elevada dependencia energética del exterior de más del 80 por ciento. «Dicho valor es ampliamente superior a la media europea (de un 50 por ciento), presentando además un elevado peso del petróleo (de un 51 por ciento en energía primaria, frente al 40 por ciento europeo) y un menor peso relativo del gas natural respecto al conjunto de la UE», concluye.
En lo que se refiere al paso anunciado ayer por el PNV éste será registrado en el Congreso de los Diputados en cuanto se habilite el plazo para presentar propuestas parlamentarias, algo que se prevé para la semana próxima. Olabarria recordará a los ministros de Industria y Medio Ambiente, o en su caso a los nuevos ministerios que se encarguen de estas materias en el próximo Ejecutivo central, que la clausura de la planta de Garoña en 2009 «constituye un compromiso del PSOE». Por ese motivo les exigirá «una respuesta inequívoca sobre la fecha exacta del cierre de la central».
Un posicionamiento totalmente contrario al que recientemente ha vuelto a defender la Junta de Castilla y León, que ha apostado por la continuidad mientras «sea segura» al tiempo que criticaba la disparidad de criterios del PSOE respecto a esta infraestructura, con posiciones contrarias en el caso de los socialistas de Álava.
Así lo expresó el portavoz del Gobierno regional, José Antonio de Santiago-Juárez. El también consejero de Presidencia insistía así en que Valladolid «nunca ha cambiado de postura, siempre ha defendido» la continuidad de la instalación, en contraposición al PSOE, que «en Burgos defiende una cosa -su continuidad- en Álava otra -el cierre-».





