La primera sanción fue impuesta por el Ayuntamiento de Sant Cugat a una promotora por malgastar agua potable para llenar una piscina, una acción que infringe el Decreto de la Sequía de la Generalitat. Los ciudadanos, empresas o instituciones que malgasten el agua se enfrentarán a multas que oscilan entre los 30 euros por lavar el coche y los 3.000 por una infracción muy grave. Eso sí, el importe de la sanción será proporcional al tamaño de la piscina o jardín en cuestión. En el caso de que se reincida dos veces en un mismo comportamiento por el que ha sido multado, podría llegarse a ordenar el precinto de la toma de abastecimiento.
Las policías locales, los mossos d'esquadra y el personal municipal de los diferentes consistorios metropolitanos serán los encargados de supervisar el cumplimiento de las medidas, con las que se pretende controlar el mal uso del agua en Cataluña.







