
Como explicó ayer el teniente de diputado general, Claudio Rodríguez, la Diputación destinó durante el pasado año 199,3 millones a la financiación local, una cifra que supone la mitad de los recursos disponibles por el Ejecutivo alavés. Y es que el Fofel es clave para el desarrollo económico de un territorio caracterizado por su dispersión poblacional y su ingente cifra de administraciones locales.
Sin embargo, continuos desencuentros políticos durante las dos últimas legislaturas presididas por Ramón Rabanera (PP) han hecho que los criterios de reparto actuales sigan siendo los mismos que los utilizados en 2001, año en el que se realizó la revisión de una norma foral aprobada en 1997.
Por ello, 2008 se presume un año clave para dar una vuelta de tuerca a la financiación local. Para ello, el Departamento de Administración Local, liderado por el peneuvista Alfredo de Miguel, se encuentra en la recta final de una negociación que dura ya varios meses.
A priori, el proyecto de la nueva norma foral se llevará a las Juntas este mes, una vez el Gabinete Agirre se asegure la mayoría suficiente de la Cámara. Todas las miradas apuntan a los socialistas. De hecho, uno de los puntos importantes pactados entre el PNV y el PSE para asegurar el respaldo de éstos a los presupuestos forales fue la de incrementar el porcentaje del Fofel hasta el 56%. La duda, ahora, es acordar los criterios de reparto.





