
LOS DATOS
«Es de agradecer», aclara Óscar Herreros, técnico de los arlequinados, «que a estas alturas de la temporada sigamos luchando por un objetivo». Para el preparador del Varea «es motivante esta situación porque de lo contrario estaríamos sin nada que jugarnos. Metidos en la mitad de la tabla y punto. Egoístamente esta situación es buena porque los propios jugadores vienen con ganas a entrenar. Se habla de que es posible y eso da mucha fuerza».
Sobre todo mental, ya que esta plantilla ha tenido que enfrentarse a un cambio de entrenador cuando, deportivamente, el equipo venía de ganar dos partidos seguidos (jornada 22), pero la directiva prefirió revolucionar el banquillo con la irrupción de Óscar Herreros -al frente del juvenil Nacional hasta esa fecha-. «Desde el primer día pude comprobar que es una plantilla que sabe lo que hay. Que es muy madura, que no se anda por las ramas. Los jugadores saben lo que son. Quizá por eso no engañamos a nadie», admite el ex jugador que puso fin a su carrera en el Varea la temporada pasada.
De lo que no cabe duda es de que la ilusión se palpa y de que «las fases de ascenso se deciden ganando a los rivales que van por debajo de ti en la clasificación», indica Herreros. Una dinámica que sí está cumpliendo el conjunto de la barriada logroñesa. Una vez que se está tan cerca hay que «seguir peleando y quién sabe si llegamos a la última jornada con opciones de jugárnoslo todo contra el Calahorra en nuestro campo». «Sería bonito», insiste el técnico arlequinado, «no sólo por nosotros, sino por darle más competitividad a la categoría».





