Fidalgo no pudo viajar ayer a Bilbao, donde tenía previsto presidir la celebración del 30 aniversario de CC OO de Euskadi, por lo que expresó su «profunda tristeza». La organización vasca, dijo, «es muy querida y muy estimada en la confederación».
En la entrevista en el programa 'Protagonistas Bizkaia' con Almudena Cacho, José Ramón Bernardo y el redactor de EL CORREO José Luis Galende, confesó que aún no ha decidido si optará a un tercer mandato -extraordinario- al frente CC OO, cuyo congreso se celebra en diciembre, y abogó por dar prioridad a su trabajo en la organización, porque «el sindicalismo va a ser importante» en España en los próximos meses.
El líder obrero ligó la política social de la legislatura recién iniciada a la «gestión de la política económica», porque la desaceleración va a producir una reducción de la recaudación fiscal. No hay recursos suficientes, señaló, para invertir en formación, innovación y tecnología, que son las apuestas de su central para equilibrar el modelo de crecimiento.
Rechazó un posible abaratamiento del despido en el proceso de diálogo social que se iniciará en breve y precisó que está a la espera la 'hoja de ruta' que fije el Gobierno en esta materia. Más que dar facilidades para despedir, es necesario, aseguró, estabilizar el empleo y bajar los contratos temporales. Para mejorar la productividad, añadió, se puede «explotar la flexibilidad interna».
Respecto al sistema de pensiones, señaló que no es necesaria su reforma «en los próximos meses», pero precisó que cualquier medida de «solidaridad con las prestaciones más bajas habrá que hacerla pensando en cómo estará la caja» del sistema, y, en último extremo, «teniendo en cuenta la contributividad».







