
CATÁLOGO DE LIBROS
-¿Cómo empezó todo?
-De forma artesana. Daba clases de música que llamaba 'musicuentos'. Había escrito, adaptado cosas para los alumnos. Me di cuenta de que tenía mucho material. Hice un librito, de título 'Musicuentos', que ilustraron los alumnos, y me pagué la edición. Tenía el pudor de lo presento, no lo presento... El mundo de la literatura me era ajeno. Pero lo que tenía era un taller de lectura.
-Y funcionó.
-Tuve que hacer una segunda edición de otro mil ejemplares.
-Y llega el 'Ogro ñés' , auspiciado por el club blanquirrojo.
-Al club le apetecía hacer algo social, fue una cosa humilde, pero estoy pensando en reeditarlo.
-En los libros hace juegos de palabras muy al gusto infantil: 'Los Pérez Grinos', 'Archi y Vero', 'Oliva y los cuarenta suspensos'...
-Es fundamental para un libro infantil, porque tiene que llamar la atención desde el principio. Y, además, da una pista.
-También publicó un poemario.
-La gente me identifica con lo infantil, pero soy escritor al que le gusta escribir relatos, cada año escribo un par de obras de teatro para los chavales del colegio.
-¿Cómo se lleva pasar de la autoedición a ser fichado por una editorial prestigiosa como 'Everest'?
-La experiencia es agridulce porque todo es más impersonal. A mí me ha dado tantas satisfacciones, o las mismas, mis primeros libritos, que los 60.000 ejemplares de 'Educando al Ogromóvil', de seguridad vial que salió con una tirada de 60.000 ejemplares y que se ha repartido en 25 ciudades. Es un hijo que tienes perdido por ahí.
-¿Por qué un soriano escribe sobre la cecina de León?.
-Sólo tenía el título': 'La Cenicienta de León'. El Consejo Regulador de ésta estaba interesado en hacer algo con niños para promocionar su producto. Soy muy humilde, pero es verdad que una editorial grande te trata como si fueras un gran autor.
-Los Pérez Grinos' era inevitable en una ciudad de la ruta jacobea', o 'El Reloj de San Bernabé'.
-Me interesa acercar cosas muy alejadas de los críos, como la historia de Logroño, que es difícil para un niño de ocho años. O el paso de peregrinos por la ciudad. Me atrae relacionar temas ásperos. No sé demasiado de la historia de aquí, pero eso no es prioritario, porque, si aportas demasiado detalles, pues te pierdes. A los chavales les tienen que sugerir, darles pinceladas.
-Tanta producción requerirá una disciplina creativa. ¿La tiene?
-Me doy la paliza una semana sí y otra también. Hago colaboraciones en dos periódicos. La bola se va haciendo grande.
-¿El libro más difícil?
-El que acabo de entregar (se presenta hoy en Santos Ochoa). Es un cuento sobre los niños con síndrome de Down, un encargo de Down España que se repartirá también en La Rioja. Me interesa mucho el mundo de las discapacidades. Los niños están acostumbrados a leer 'Caperucita Roja', o 'Harry Potter', pero ¿cómo no va a haber un libro sobre este tema?
De Benito: un escritor con permanente apetito de novedad.





