El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, acompañado por la secretaria de la Ejecutiva, Belén Graves, y el presidente del partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar. /Bernardo Corral
El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, ha reclamado hoy a los cargos de ANV que condenen la violencia etarra y anunció que, de no hacerlo, su partido impulsará mociones en las que instará a dimitir a los representantes de esa formación por "no alcanzar el mínimo ético y moral exigible a un representante democrático". Urkullu compareció esta tarde en rueda de prensa en la sede del PNV en Bilbao, acompañado por la secretaria de la Ejecutiva, Belén Graves, y el presidente del partido en Guipúzcoa, Joseba Egibar.
El líder del PNV considera que tras el último comunicado de ETA, que introduce "la macabra novedad" de amenazar a los militantes socialistas, "ningún responsable institucional o político debe permanecer impasible", y en este contexto ha enmarcado el emplazamiento a ANV. Precisa que este llamamiento se dirige "al conjunto de ANV" y no se circunscribe al caso de Arrasate, donde el partido de Urkullu rechazó el pasado lunes presentar una moción de censura contra la alcaldesa de esta localidad guipuzcoana, de ANV, que no condenó el asesinato por ETA del ex concejal socialista Isaías Carrasco.
El dirigente nacionalista niega que el PNV se hubiera comprometido con el PSOE a respaldar dicha moción, tal y como hoy afirmó el secretario de Organización socialista, José Blanco, y critica la iniciativa porque, a su juicio, no iba acompañada de "una alternativa constructiva". Además, considera que los partidos políticos de Arrasate, incluido el suyo, no realizaron una "gestión inteligente" de la situación, que estuvo "condicionada", según ha dicho, por lo publicado en los medios de comunicación.
"Responsabilidad e inteligencia"
Urkullu leyó una declaración del PNV en la que reclamó a los partidos "gestionar estas cuestiones (las mociones de censura) con responsabilidad e inteligencia, huyendo de protagonismos maximalistas" y buscando "consenso" y "la gobernabilidad de las instituciones". El dirigente nacionalista insiste en "poner la pelota en el tejado de ANV" porque "ningún responsable institucional o político debe permanecer impasible" ante el último comunicado de ETA y porque, en él, la banda "se hace portavoz y supuesto defensor de sus posiciones políticas (de ANV)".
Por ello, exige a los cargos de esta formación "un pronunciamiento público, nítido y urgente" de condena a los terroristas en un "breve" plazo de tiempo y anuncia que, si esto no ocurre, el PNV presentará mociones en las instituciones en las que haya representantes de ANV solicitando su dimisión "por no alcanzar el mínimo ético y moral exigible a un representante democrático". En caso de que "ambas vías resultaren infructuosas", el PNV impulsará las iniciativas, "sin excluir ninguna medida, desde la reprobación política a la moción de censura", para que las instituciones vascas "estén regidas por personas con un inequívoco compromiso ético y democrático".