En este sentido, el viceconsejero de Comercio recalcó que la nueva estrategia del Ejecutivo autónomo trata de impulsar este tipo de centros dentro de los municipios, al estilo de Zubiarte en Bilbao, y facilitar las sinergias con el comercio urbano. «Aunque las superficies nunca serán tan grandes como el Ballonti por el coste del suelo, por el limitado espacio en nuestras localidades...», puntualizó.
El Gobierno vasco, de esta forma, aprobó de forma reciente un nuevo reglamento que persigue adaptar una directiva de la Unión Europea relativa a los servicios en el mercado interior, llamada 'Directiva Bolkestein', que apuesta por las grandes superficies urbanas. Con este documento en la mano, ninguna administración puede imponer restricciones de «carácter económico» a la apertura de estos macrocomplejos, pero sí les concede la potestad para impedirla de otras maneras: «Por criterios de ordenación del territorio o de cohesión social. Es decir, se puede prohibir en las afueras porque es mejor que estos servicios estén en la ciudad para que todo el mundo acceda a ellos», resaltó García Azurmendi.




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