
Los datos de la Policía Municipal revelan un incremento del 14% respecto a las cifras de accidentes de este tipo de vehículos contabilizadas en el ejercicio anterior -fueron 63- pero vienen a igualarse con las registrados un año antes, en 2005, cuando ya se situaron por encima de la barrera de los 70.
Esta estabilidad -e incluso el incremento registrado si se compara sólo el último año- es vista «sin ningún alarmismo» por el concejal responsable del área de Seguridad Ciudadana, el socialista José Manuel Bully. «Un aumento del 14% puede ser incluso un éxito relativo si se valora que el uso de las bicicletas en nuestras calles se ha triplicado en los últimos tiempos», resalta el corporativo, que aprecia un «avance en la concienciación ciudadana» aunque reconoce que se consolida «poco a poco».
Para el edil, esta concienciación implica tanto a los propios ciclistas como a los automovilistas, por un lado, y a los peatones, por el otro.
Bully reconoce, sin embargo, que también «se echa en falta» una mejora de todo el entramado de carriles bici por la ciudad. «Hace falta extender la red, mejorar las conexiones y evitar algunos vacíos ahora existentes, además de mejorar su calidad».
145 kilómetros
En esta perspectiva, el Ayuntamiento pretende triplicar en dos años el entramado de bidegorris. De cumplirse las previsiones contempladas en el Plan de Movilidad Sostenible, se pasaría de los 59 kilómetros de red existentes ahora a 145 en 2010. El Centro de Estudios Ambientales (CEA) ya adjudicó el pasado mes un contrato de asistencia técnica para abordar la revisión de su diseño y que puede estar listo después del verano.
La responsable municipal de Medio Ambiente, la edil Alba Cañadas, presentó ayer las líneas maestras del plan a los colectivos que participan en el Consejo Sectorial de Medio Ambiente. La concejala ya adelantó la posibilidad de que haya cambios respecto a la actual situación.
«Todos pensamos en los carriles como se conocen ahora, con un espacio propio y separado. Pero quizá en algunos lugares habrá que pintarlos sobre el asfalto, común, en función del espacio que la bicicleta deba compartir con el resto de los vehículos», señaló.





