Estos planes han recibido duras críticas por parte de los grupos ecologistas que han denunciado la puesta en marcha de «una agresiva política urbanística a cambio de obtener rápidos intereses económicos. En ese sentido, el estuario del Artibai resulta muy atractivo ya que es una zona relativamente llana, que facilita una rápida edificación», criticaron.
Estos colectivos contrarios al proyecto insisten, además, en la importancia de las marismas reconocidas por la Unión Europea con la inclusión de los ríos Lea y Artibai en la red Natura 2000, como lugares de interés comunitario (espacios LIC).





