
Ahora que Pablo Orbaiz estará de baja entre tres y cuatro semanas, Muñoz tiene ante sí una oportunidad para ganarse un puesto en el 'once'. De hecho, Joaquín Caparrós probó ayer en Lezama la combinación para el centro del campo formada por el navarro y Javi Martínez. Eso sí, faltaba en el entrenamiento Fran Yeste (por un catarro), pieza más habitual en el centro del campo rojiblanco este curso que Muñoz.
Hasta ahora, el ex rojillo sólo ha jugado diez de los treinta partidos ligueros como titular, uno de ellos completo. Es decir, en Liga ha sumado sólo 384 minutos, frente a los 2.520 de Andoni Iraola, el más utilizado por Caparrós. Las cifras parecen insuficientes para Muñoz, un jugador que llegó al Athletic con la etiqueta de promesa electoral de Fernando García Macua. A pesar de todo, cuando se le pregunta al futbolista, que tenía varias ofertas este verano, siempre declara que no se arrepiente de haber fichado por la entidad vizcaína, tras concluir su vinculación con Osasuna.
Tras el ensayo en el que Muñoz jugó con Javi Martínez, Igor Gabilondo repasó en rueda de prensa la situación del equipo. El interior quiso rebajar la euforia de la afición, ahora que muchos hinchas empiezan a soñar con la UEFA. Según dijo, «el objetivo es dejar atrás a los que viene por abajo» en la clasificación. «Si ganamos al Espanyol, sumaríamos 43 puntos, con lo que estaríamos prácticamente salvados», apuntó. «Estar arriba al final de temporada nos gustaría a todos. Por eso, si nos acercamos a los de arriba, mejor», agregó el guipuzcoano, que presumió de que el Athletic de Caparrós es ahora «un equipo difícil de batir».








