
LOS DATOS
Un aspecto a tener en cuenta es que los partidos que restan son contra dos rivales que luchan por la salvación (Pamplona y Río Vena) y uno ya descendido (Ariznabarra). Si uno suma el otro no. En la primera vuelta, el Balsamaiso logró siete de nueve puntos gracias a sus dos victorias en el Mundial'82 ante Ariznabarra y Numancia, y el empate cosechado en tierras burgalesas ante el Río Vena.
Pero ahora no será tan sencillo. Es más, hay una dificultad añadida: el equipo riojano debe romper su dinámica como visitante, ya que en trece partidos sólo ha puntuado en tres ocasiones, todas con empate. Esa rémora juega en su contra. Llona lo admite, pero considera que sus jugadores están capacitados: «Parece que nos rodea una especie de psicosis porque todavía no hemos ganado fuera, pero si vamos con esa idea no sumaremos nada. Las situaciones hay que afrontarlas como son».
Por eso prefiere por centrarse en lo que toca este fin de semana y «no darle vueltas a lo que nos ha pasado en esta segunda vuelta con partidos en los que hemos merecido mucho más». Llona hace referencia a los encuentros ante el Valladolid -ganó en el último minuto-, Lagunak -el equipo hizo méritos para sumar- o el empate cedido ante el colista Tolosa. «Probablemente con esos puntos no estaríamos en esta posición, pero es lo que hay».
Cosas a favor
Considera que el hecho de haber estado toda la temporada «en puestos de descenso nos tiene que favorecer. Lo hemos asumido desde la primera jornada. Nos hemos ido curtiendo y en el último partido demostramos que somos competitivo porque los chavales respondieron», afirma el preparador de los blanquillos.
Un invitado de excepción será el ya descendido Ariznabarra que puede ser juez, ya que se mide a Balsamaiso, Pamplona y Río Vena. Puede decidir a favor o en contra de unos y de otros. Sin olvidar al Numancia, porque el último choque de los riojanos será en Soria, con lo que conlleva en materia arbitral si éstos tampoco han asegurado la permanencia.





