El análisis de ADN y la datación por carbono 14 de seis muestras de excrementos fósiles (coprolitos) humanos descubiertas en unas cuevas de Oregon (EE UU) reabre hoy en la revista ‘Science’ el debate sobre cuál fue la primera cultura americana. Las heces tienen, según el equipo dirigido por el arqueólogo Dennis L. Jenkins, de la Universidad de Oregon, unos 14.400 años. Son 1.200 años más viejas que los restos más antiguos atribuidos a la llamada cultura de Clovis, que se consideraba hasta hace poco la primera del Nuevo Mundo.
El principal debate en la arqueología prehistórica americana no se centra tanto en de dónde llegaron los humanos que colonizaron el continente –el consenso sobre su origen siberiano es casi total– como en cuándo y cuál fue la primera cultura que allí se desarrolló. Hasta hace poco, se pensaba que la cultura de Clovis habría sido la primera desarrollada en América después de que cazadores-recolectores de Siberia llegaron por el puente de Bering hace unos 13.500 años, cuando el nivel de mar estaba hasta 120 metros más bajo durante la última Edad del Hielo.
Esta teoría, que considera a la cultura de Clovis la antecesora de todas las indígenas americanas, está siendo arrinconada en los últimos años. Hallazgos como los de Oregon y otros apoyan la idea de un cruce de Bering hace entre 30.000 y 22.000 años. Los primeros americanos habrían permanecido confinados en lo que hoy es Alaska durante miles de años antes de adentrarse en el continente, tras la apertura del paso libre de hielo de Canadá, hace unos 16.000 años. Clovis no sería la primera cultura americana; habría habido otras anteriores.
Un laboratorio ha extraído ADN humano de seis de los catorce coprolitos encontrados por Jenkins y comprobado que tienen las firmas genéticas exclusivas de los nativos americanos. Los análisis de radiocarbono de dos laboratorios han probado que al menos tres de los fósiles datan de hace más de 14.000 años.