Bono envió ayer una carta al presidente del Consejo, Francisco Rubio Llorente, en la que le comunicaba su nombramiento como presidente del Congreso que le obliga, en consecuencia, a presentar su cese como consejero.
El político manchego se mostró ayer «encantado» de afrontar su primer día en la Cámara, tras haber domido «muy bien» la noche anterior, según confesó a su llegada al Congreso, donde fue recibido por el portero mayor de la institución.







