-Prefería haber iniciado el soterramiento. Espina sería que el paro se hubiera triplicado o que nadie pudiera acceder a un piso. El auditorio era una pieza más de un gran proyecto de ciudad, que por oportunismo electoral se ha desgajado y se ha llevado a otra parte.
-Aseguró que el PSE le había abandonado en favor del PNV.
-Nos abandonó en éste como en todos los proyectos.
-¿Se ha sentido solo?
-La soledad es muy relativa y la ciudad siempre nos ha estado respaldando, así que no debo quejarme. Pero gracias al PSE, ahora vemos cómo el PNV está en todas partes y cómo su presidente va a ser el que maneja la Caja Vital.
-Durante sus ocho años de gobierno denunció hasta la saciedad el «bloqueo» de la oposición.
-Eso ocurre porque tenemos una posición de liderazgo en la política alavesa. Salvo que los socialistas defiendan la independencia, el único proyecto común entre el PNV y el PSE es ir contra el PP. Por eso, cuando se negociaban los presupuestos, ni cogían el teléfono. Reconozco que hay que tener habilidad para vender a la ciudadanía que ellos son los del diálogo, pese a lo que hacen con nosotros.
-Sufrieron tres comisiones de investigación por polémicas urbanísticas: venta de El Boulevard, los viales de Sidenor y por último, la de los chalés de Ali e Ibaiondo. ¿Reconoce que algo pudo hacerse mal?
-No. Fíjese, la comisión de Sidenor fue porque había baldosas despegadas y porque se habían colocado un par de aceras de manera indignante. Todas las comisiones se hacen por cuestiones políticas.
-¿Y el tema de Ali e Ibaondo, que ha llegado hasta los tribunales?
-Están discutiendo si hay un chalé más o menos, cuestiones técnicas. El problema es saber si se ha hecho con una intención u otra, lo que puede derivar en delito. Y esto es lo que nosotros rechazamos. Tenemos toda la confianza en que este asunto saldrá bien porque la gestión del PP ha sido honesta, transparente y eficaz.
-¿Cómo ve a su sucesor, el socialista Patxi Lazcoz?
-Le veo un poco autista y no entiendo por qué. Está desaparecido y la ciudad necesita un alcalde, un liderazgo.
-¿Cuál ha sido su peor momento?
-El día que mataron a Fernando Buesa. Fue terrible.





