La subvención foral abarca tres líneas de actuación. 75.000 euros están destinados a la adquisición de material para aulas y laboratorios. Otros 60.000 euros se dedicarán a las necesidades de formación continua e investigación del profesorado. Por último, 40.000 euros más irán al alumnado para fomentar su «internacionalización». Se canalizarán a través de becas y ayudas para que puedan participar en programas internacionales, como Erasmus o Sócrates.
Sallés valoró el convenio más allá de sus cuantías y apostó por su continuidad. El vicerrector centró las ayudas en la creciente necesidad de adecuación de la Universidad a las «nuevas tecnologías y plataformas informáticas».





