
EL ACUERDO
La Asociación Alavesa del Taxi, por su por parte, ha detectado «reticencias» de algunos profesionales a la 'comarcalización' del servicio que persigue la Diputación. Con el cambio, los viajes podrán tener origen o destino en alguna de las localidades de la Cuadrilla y no se limitará sólo al municipio en el que tengan concedida la licencia. El portavoz de los taxistas, José Antonio García, apuntó que «puede no haberse entendido bien lo que se pretende o que se generen dudas por el hecho de que vaya a haber cambios respecto al sistema actual».
En cualquier caso, los profesionales del sector tendrán a su disposición la nueva ordenanza para que la examinen. El alcalde de Amurrio, Pablo Isasi, insistió ayer en que «hay que hacer una ordenanza que sirva para todos y queremos que esté consensuada». Por eso, mostró su intención de mantener encuentros con los taxistas locales.
Competencia municipal
En el caso de Amurrio, el análisis realizado por la Diputación para reordenar el sector detectó la existencia de diez licencias de taxi, cuando la localidad sólo podría tener cinco vehículos prestando este servicio. A este dato, se añade el que avanzó ayer el alcalde en el sentido de que «no hemos dado licencias en los últimos veintiún años». El desfase se ha producido porque los permisos son anteriores a la regulación del sector que se realizó en 2005.
La competencia para conceder los permisos de taxi corresponde a los ayuntamientos. En la nueva ordenanza se tendrá en cuenta el número máximo de autorizaciones permitida para cada municipio. En Llodio serán trece; ahora sólo hay ocho taxis. Ayala y Artziniega tienen dos cuando sólo debería haber uno. Sólo Okondo cumple el ratio con un taxi, el máximo permitido por la norma.





