EL PROYECTO
El proyecto de este regadío se puso en marcha en mayo de 2005, cuando el Departamento vasco de Medio Ambiente y la Comunidad de Regantes LANVI firmaron un convenio para financiar la tan necesitada infraestructura. En aquel acuerdo, todavía hoy en vigor, el Gobierno vasco se comprometió a pagar el 80% del presupuesto. En concreto, los regantes deben costear 2,2 millones, mientras que el Ejecutivo autónomo invertirá finalmente 8.860.000 euros. Sin embargo, la construcción se ha hecho esperar. Al parecer, algunas modificaciones del proyecto inicial han provocado este importante retraso.
El proyecto
Las obras consistirán en la captación de agua desde varios ríos y arroyos así como la construcción de trasvases y tres balsas de almacenamiento de agua que permitirán transformar en regadío más de 1.100 hectáreas. En concreto, el sistema de San Ginés correspondiente a la balsa de la parte alta del regadío y el de Castillejos en la zona media se alimentarán de las captaciones de los arroyos Manzanos y Vallerma. Por su parte, el sistema Ribotas, ubicado en la cota más baja, captará agua desde los ríos Viñaspre y Kripán.
Cuando concluyan las primeras obras de las tres balsas , se procederá a poner en marcha la red de distribución del regadío. Además, el Gobierno vasco adjudicó por 130.000 euros las obras de restauración del arroyo de Labraza en la localidad de Moreda. Se restaurará la margen derecha para solucionar los problemas de inundaciones y recuperar el cauce y sus riberas.





