
El tiempo acompañó y muchos se acercaron al polideportivo dando «un paseito». Aquellos con menos salud o que residen más lejos lo hicieron en transporte público. Setecientos pensionistas de los pueblos de la provincia llegaron en una docena de autobuses.
El veterano presidente del colectivo, Antonio González Cabezudo, volvió a ejercer de anfitrión en una ocasión tan especial. No en vano, la asociación cumple este año su 30 aniversario. «Una prueba de que trabajamos bien», según destacó.
En primer lugar, González Cabezudo presentó a las autoridades presentes: al diputado general, Xabier Agirre, y a la diputada de Política Social, Covadonga Solaguren, que acudían por primera vez a la asamblea de la asociación.
Luego tuvo palabras para Primitiva Araolaza, 'Primi', que ha estado al frente de la agrupación comarcal de Izarra los últimos 20 años y a quien se rindió un cálido homenaje.
Si bien primó el ambiente festivo durante la tarde, González Cabezudo también recordó las principales reivindicaciones de los mayores. En este sentido, reclamó al Gobierno central la subida de las pensiones de las viudas.
En su opinión, las mujeres a penas pueden vivir cuando fallece su marido, porque sólo les queda el «52%» de los ingresos. «¿Qué pasa si el esposo tan sólo ganaba 150.000 pesetas?», se preguntó.
Respectó a la situación del colectivo de mayores en Álava aseguró que su situación es «buena». «Pedimos poco y suelen dárnoslo», enfatizó. En este sentido, destacó el convenio firmado con la Diputación, que permite que «30 discapacitados vayan a Cantabria de vacaciones durante 8 días».
Por su parte, el diputado general animó a los 32.017 socios de la Cuatro Torres a vivir de forma «activa». «Tenía razón el filósofo cuando dijo que el tiempo arruga la piel, pero la falta de inquietudes e intereses arruga el alma», afirmó.
Covadonga Solaguren, por otro lado, alabó el trabajo del colectivo. «Da gusto ver cómo os organizáis en estos tiempos en los que se habla de que el asociacionismo esta de capa caída», destacó.
Tras los discursos, llegó sin embargo el momento más esperado de la tarde: la actuación de la tonadillera Güisi Muñoz. La cantante caldeó el ambiente con sus coplas y rancheras. Y el público venció su timidez y acabó acompañando con palmas un repertorio plagado de temas clásicos.
Entre los más atrevidos, Martín Gabikagogaskoa, de 72 años, que se animó a bajar de las gradas y cantar una ranchera con la corista. «La vida me ha enseñado mucho», decía este vecino de Amurrio, tras recibir una gran ovación de sus compañeros.
De Nanclares, con 90 años
Tampoco se perdió la fiesta Dolores Cerbán, de 90 años y natural de Nanclares de la Oca, una de la habituales en la asamblea. Dejó de lado su «dolor de piernas» y se montó en un autobús a primera hora de la tarde. «Vengo porque los organizamos nosotros», decía orgullosa. Por su parte, María Asunción Ramírez, de 59 años, que se ha visto obligado a dejar su profesión de peluquera debido a una enfermedad, destacaba que las actividades de Las Cuatro Torres «siempre sirven para pasar un rato agradable».
Tras la actuación de la cantante, llegó el momento de aprobar el balance anual y el programa de actividades. Se hizo por unanimidad. «Aquí no hay broncas, porque las cuentas están claras», destacó el presidente de la asociación. El calendario de este año incluye actividades para todos los gustos, desde charlas sobre salud a concursos de literatura y un encuentro coral con mayores de Vizcaya y Guipúzcoa.





