Dos hermosas bandejas de perretxikos provocaban ayer la admiración y los comentarios de numerosos clientes que se acercan al puesto Quesos Rosa Mari. «¿Qué pequeños son! Da un poco de pena que los cojan así», exclamaba un caballero como si los hongos fueran 'pezqueñines'. «Pero es que cuanto más pequeños, más aroma tienen y más sabrosos son», le explicaba su compañero de tertulia. La pareja de veteranos compartía su interés por los hongos con otros cuatro clientes que lo primero que querían saber es el precio al que se vendían este año. «Valen prácticamente lo mismo que el año pasado. Nos los traen de Álava y Navarra y, al principio, a la gente le cuesta un poco comprarlos. Es como un goteo. Nadie compra un kilo, todos se hacen con un puñadito», comenta Santi, el responsable del establecimiento del mercado de Desamparados.
Setas mimosas
Al abrigo de los rayos de sol más madrugadores de la primavera suelen nacer los primeros perretxikos, que necesitan de un clima «mimoso» para su nacimiento. «La lluvia de estos últimos días ha conseguido que salgan más perretxikos; eso, sumado a que las temperaturas tampoco han descendido mucho y no ha helado por la noche», asegura el experto, que prevé que las codiciadas setas se multipliquen en los próximos días.
Lo más curioso es que, según el comerciante de la Plaza de Abastos, «la gente se frena mucho hasta que pasa el día de San Prudencio porque tiene la sensación de que el precio se eleva durante estas fechas y no es así», asevera Santi. Para honrar al patrón de la provincia, los alaveses adquieren pocos gramos de perretxikos, «los justos para el tradicional revuelto», tercia un cliente. «Las 'bigotadas' vienen en mayo, y en junio los compran para congelarlos», revela el propietario de Quesos Rosa Mari.
En El Corte Inglés, a pocos metros del clásico mercado, los perretxikos lucen en grandes recipientes presumiendo de una considerable rebaja en su precio. Diez euros diferencian a unos de otros. El Tricholoma Georgii, nombre técnico de la minúscula seta, tiene la misma procedencia y aspecto, pero su cotización fluctúa notablemente entre un local y otro.
Crecen en hierba muy fresca y los delata su aroma. Son difíciles de encontrar, de ahí su carestía. Unos los prefieren grandes y otros pequeños, pero a todos les asusta un poco su precio. Dicen que van a bajar, pero esto es como la Bolsa, depende de muchos factores y todos son incontrolables.





