Los hechos se registraron en la mañana del miércoles, cuando un escolta observó al presunto traficante mientras actuaba de manera sospechosa, por lo que avisó a la Ertzaintza.
Una patrulla de la Policía Autonómica acudió al lugar indicado y, tras identificar al sospechoso, K.I.Z., de 30 años de edad, comprobó que llevaba entre sus pertenencias un trozo de hachís de 100 gramos y otros dos de 5 gramos envueltos en celofán.
A esta persona también se le encontraron 300 euros en billetes de 50 euros, presumiblemente producto de la venta de esta sustancia estupefaciente, por lo que los agentes que intervinieron la detuvieron por un presunto delito de tráfico de drogas.
El detenido fue trasladado a dependencias de la Ertzaintza y posteriormente quedó en libertad, si bien con la obligación de personarse ante la autoridad judicial cuando sea requerido por ésta, precisaron desde Interior.





