
Edificio de la sede de Iberdrola en Bilbao.
El pleno del Parlamento vasco ha aprobado hoy, por unanimidad, una resolución en la que muestra su apoyo a la empresa Iberdrola y el mantenimiento de su sede central en Euskadi, "sin que se fragmente". Todos los grupos de la Cámara, excepto el PCTV-EHAK y Aralar que no participaron en el debate ni en las votaciones, respaldaron una proposición no de ley del PSE-EE en la que animan a Iberdrola a que "continúe ejerciendo de líder del sector energético y apostando por las nuevas fuentes de energía renovable".
El debate se ha producido después de que se haya conocido el interés de comprar la eléctrica vasca por parte de la compañía pública francesa del sector, EDF, y la constructora española ACS, o la posibilidad de otra operación liderada por Gas Natural. El Parlamento también ha apoyado, por unanimidad, una enmienda de adición del tripartito en la que se insta al Gobierno español a que utilice el "ordenamiento jurídico para garantizar que no se produzcan asimetrías que rompan la equidad y reciprocidad en las operaciones mercantiles".
El portavoz en el debate del PNV, José María González, ha explicado que esta asimetría se da en el interés de compra de Iberdrola por parte de la compañía pública francesa, por lo que ha dicho que el sentido de esta enmienda es animar al Gobierno español a que "impida" que se lleve a efecto esta operación.
El secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, ha defendido la iniciativa original y ha dicho que Iberdrola es una "marca de país que genera riqueza e imagen en el mundo y que hace posible además que Euskadi esté presente como un referente importante en el sector energético mundial".
El 'caso Endesa'
Antonio Damborenea (PP) ha dicho que su enmienda decía lo mismo que la del tripartito, que ha apoyado el PSE-EE, pero de forma explícita, y ha sostenido que en esta materia lo realmente importante es defender el derecho de los ciudadanos a que tengan un suministro eléctrico bueno y a un precio razonable. Damborenea ha explicado que fue el Gobierno socialista el que, con el caso de Endesa, "abrió el melón" de la compra de empresa de sectores estratégicos.
Rafael Larreina (EA) ha aprovechado este debate para recordar que La Caixa participa de Gas Natural y que se debe hacer en Euskadi una "reflexión urgente" para promover la fusión de las tres cajas vascas que sirviera como la entidad catalana de apoyo a proyectos empresariales vascos. Larreina ha asegurado que la no fusión de las tres cajas ya ha provocado que la sede de la antigua empresa Gamesa ya no esté en la Comunidad autónoma vasca, porque la Caja Vital, ha dicho, no tenía los recursos necesarios para apoyar el proyecto industrial.