
De hecho, Urkullu se negó a aventurar -a preguntas del público asistente a una conferencia que pronunció en el foro Martín Ugalde de Andoain- en qué plazo podría producirse el tercer y último paso contemplado por los jeltzales: el impulso efectivo, en su caso, de las mociones de censura allí donde gobierna ANV. No dio pistas de cuándo se decidirá el PNV a promoverlas ni concretó nada. A pesar de que, como era previsible, la izquierda radical de Mondragón no condenó tampoco ayer las amenazas etarras -había una moción a debate planteada por el PP-, Urkullu abogó por analizar la postura de ANV «en conjunto» y aguardar nuevos movimientos. Según dijo, esperará todavía en las próximas horas una respuesta de los radicales, con la «esperanza» de que se desmarquen de la banda. En caso contrario, el PNV «analizará» cómo llevar «a efecto» la petición de dimisión de los cargos aeneuvistas.
Urkullu, que al comienzo de su conferencia fue increpado por un grupo de jóvenes al grito de «PNV, fraude», insistió en su discurso en que el partido se «va a dejar la piel» para alcanzar un «acuerdo singular» con José Luis Rodríguez Zapatero que permita «convivir desde el respeto» y lograr para Euskadi «un marco estable diferente» al estatutario. Aunque el PSOE se inclina con claridad por desembarazarse de cualquier hipoteca nacionalista, el líder del EBB recalcó que el PNV buscará un pacto «de verdad» que nada tiene que ver «con esta o aquella transferencia insatisfecha» y que sirva para dar carpetazo «al grave contencioso» vasco «en consonancia con las iniciativas planteadas por el lehendakari Ibarretxe en el Parlamento vasco».
Urkullu hizo así un guiño poco habitual a la 'hoja de ruta' del jefe de Vitoria -más allá de sus reiteradas apelaciones al acuerdo-, que no fue la única. También recalcó que la vía para aclarar si el marco jurídico vigente es una «posición democrática» o una «imposición» pasa por «conocer y respetar lo que se manifiesta en los procesos de consulta» en los que pueda participar libremente la ciudadanía.
Al mismo tiempo, rescató algunos ejemplos habituales en Josu Jon Imaz -el 'ni tu sobre mí ni yo sobre tí' de los foralistas y el Scotland Act- para defender una Euskadi concebida «desde la bilateralidad» y «sin duda, desde el derecho a decidir».







