LOS DATOS
«Los empresarios no tienen, de momento, un concepto claro de cómo hacerlo, pero empiezan a preocuparse por la innovación», alabó ayer el presidente de Lan Ekintza, Jon Sustatxa. El análisis se basa en 269 encuestas realizadas a otros tantos comercios del Casco Viejo, prácticamente todo el colectivo asociado de la zona. El cuestionario pretendía averiguar qué desarrollo ha experimentado cada negocio en los tres últimos años para conocer la conciencia innovadora del sector.
La conclusión es que casi la mitad de los empresarios innovan de vez en cuando y de forma intuitiva. Sólo uno de cada cinco tienen planificada una estrategia de renovación y existe un 11% que no introduce ni un solo cambio en su gestión. La mayoría reconoce no tener muy claro qué aspectos engloba la innovación y, de hecho, la vinculan a utilizar sistemas informáticos. No en vano, los avances que han experimentado los comercios del Casco Viejo en los últimos tiempos se reducen, prácticamente, a utilizar aplicaciones informáticas para la gestión del almacén y de proveedores, y uno de cada cinco empresarios destaca la creación de una página web como su principal innovación. Junto a este desconocimiento, los comerciantes explican que el principal motivo de no introducir cambios es la escasez de dinero y también la falta de tiempo. Para la realización de este análisis, la consultora en investigación de mercados Eutas también ha testado la opinión de expertos: empresas especializadas en dar apoyo a la innovación e instituciones como el Ayuntamiento y el Gobierno vasco. Según estas voces, el ofrecimiento de ayudas económicas no garantiza la renovación del sector. «Consideran que la necesidad fundamental es fomentar una conciencia innovadora que haga que el comercio deje de resistirse al cambio», explicó la directora del Estudio, Arantza Magunagoitia.
En esta línea, el gerente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo, Jon Aldaiturriaga, anunció la puesta en marcha de un plan de acción para extender la cultura innovadora. Contarán con una subvención a través de la Spri del Gobierno vasco y algunas medidas concretas serán la implantación de una red wifi en esta zona comercial, la creación de un portal web de compra segura y la instalación de un sistema para contabilizar el número de clientes. «Pero lo más importante es lograr que los comerciantes tengan conciencia innovadora», insistió.









