
La operación de La Peña, la obra más cuestionada de las promovidas por el Instituto Municipal de Deportes (IMD) en los dos últimos mandatos, registra los suficientes indicios de «irregularidad» como para ser investigada por el Tribunal de Cuentas Públicas (TVC), según el PP. El proyecto de construcción del polideportivo y del aparcamiento subterráneo fue adjudicado en 2004 a un promotor privado que presentó una oferta económica de 3,7 millones. Aunque era la más barata de las propuestas planteadas por las siete compañías en liza, acabó siendo la más alta. Registró diez ampliaciones de presupuesto durante la ejecución de la obra que encarecieron su coste en 675.000 euros. De ellas, nueve no pasaron por el consejo del IMD -una por valor de 262.000 euros-.
Además, la operación sumó sobre la marcha y sin licitar en un concurso público el proyecto técnico del parking, cuya redacción costó 183.000 euros. Para cubrir el sobrecoste de la obra, el promotor elevó el precio de las parcelas de los 12.000 euros pensados en origen a 17.700, casi el tope marcado en el proceso licitador. Año y medio después de su salida al mercado, apenas ha vendido a vecinos 30 de sus 155 garajes. El Ayuntamiento, en virtud de una cláusula del pliego, le comprará otras 58 plazas de forma excepcional para un almacén.
El PP buscará ahora centrar la investigación en la ejecución del contrato, después de que el Tribunal de Cuentas auditara la adjudicación de la misma obra en su informe fiscalizador de 2004 al Ayuntamiento de Bilbao. La petición obtendrá un pronunciamiento unánime de los partidos de la Cámara, según confirmó ayer a este periódico el grupo parlamentario del PNV, formación que lidera el equipo de gobierno de Bilbao en colaboración con EB. Como la solicitud de investigación del Parlamento así expresada tiene rango de mandato, el TVC podría iniciar la auditoría este mismo año al incorporarla a su programa de trabajo en curso.









