Pese a estos resultados, el alcalde de Durango, Juan José Ziarrusta, no quiso echar las campanas al vuelo. «Parece que la evolución es descendente, pero es preferible ser cauto porque, entre otros condicionantes como las obras del soterramiento, la climatología de este año no se ha parecido en nada a la de 2006», declaró.
El mandatario durangués también quiso remarcar que el estudio entregado por Azterlan representa sólo «la primera fase» de un proyecto científico pionero, enmarcado dentro del Plan de Acción de la Agenda Local 21, que en etapas futuras busca identificar la procedencia de esas partículas en suspensión, asesorar a las empresas sobre la tecnología que deben utilizar para evitarlas y determinar si la contaminación atmosférica produce algún efecto en la salud de la población. «Va a ser un proceso complejo, pero queremos llegar al fondo de la cuestión», anunció Ziarrusta.
Las más graves
El equipo que ha asumido la investigación ha estado integrado por Azterlan, la Escuela Técnica de Ingenieros Industriales y AIRg. Junto a las PM10, se ha analizado también otro tipo de partículas más finas que las primeras, las PM2,5 y las PM1, las que suelen tener efectos más graves en la salud.
El estudio se ha llevado a cabo tras un año de mediciones en Montorretas, el polígono donde se ubica el híper de Eroski y Tabira. Tras analizar todas estas muestras, algunas de las conclusiones provisionales a las que ha llegado Azterlan es que la mayor concentración de metales en partículas en suspensión se presenta en la estación ubicada en Eroski.
Desde un punto de vista cuantitativo, los metales más frecuentes en los tres puntos son el hierro y el cinc, aunque en cada uno de ellos tienen una forma propia, lo que implica «que es posible identificar la fuente de emisión y, en cierta medida, las características del transporte». En el caso de la estación de Montorretas, se detecta una presencia relevante de plomo, estaño, antimonio y arsénico, mientras que en Tabira destaca el hierro.
Por último, desde el equipo investigador se ve necesario implicar a otros municipios y a todas las empresas potencialmente contaminantes de la comarca en este análisis. Al hilo de este comentario, el alcalde reveló ayer que el Ayuntamiento ha propuesto a la Mancomunidad que tome parte en el proyecto, «aunque por ahora no hemos obtenido respuesta. Lo están estudiando», comentó Ziarrusta.









