
No llegó lejos. A escasos metros de allí, y cuando cruzaba la carretera, fue embestido por un coche en la calle Ribera, frente a la marquesina del tranvía que se levanta junto al teatro Arriaga. La brutal embestida hizo en un principio temer lo peor. Según testigos presenciales, uno de los agentes que participaban en la persecución se acercó al herido para atenderlo, momento en que un compañero de este último inició con él un forcejeo al pensar que iba a proceder allí mismo a su resto. «Déjale, déjale. No ha hecho nada. Es mi hermano», gritaba mientras ambos discutían.
El herido fue trasladado al Hospital de Basurto, donde se le realizaron radiografías para conocer el alcance de las lesiones sufridas. Fuentes municipales señalaron ayer, no obstante, que su estado no era grave y que, finalizadas las pruebas, sería conducido al cuartel de Garellano en calidad de detenido.









