Les sucedieron los giputxis Trigger Travis, que atrajeron a una afición de pinta gaztetxera que la gozó con su breve set, hirviente de hardcore-punk chillón que encadenó a Plasmatics con Safety Pins, a Aerobitch con Poison Idea. Agresivos y dinámicos, eran cinco conducidos por Marga, una cantante que representaría el reverso oscuro de la lánguida Mercedes (la de Sweet Oblivion, no lo olviden).
Cerraron los barceloneses Cool Frog, un trío mod en la escuela de los Jam. Gustaron bastante a varios del jurado, y Pato -con las pilas cargadas porque el finde pasado pudo, por fin, sacar a Proletariado y Estrella Roja (sus esquís)- se aventuró aseverando que iban a ganar. Hum... nos acordamos de que unos franceses en el mismo rollo obtuvieron un buen papel, pero no recordamos su nombre. Pues los tales Rana Guay catalanes, con un guitarrista en traje mil rayas que lanzaba riffs simples y vitalistas, se proyectaron hasta Brighton 64, Arctic Monkeys, Steve Winwood o Bloc Party, pero sin desprenderse de la imagen de grupo tribal, o sea fiel al catecismo mod.




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