«Se trata de un montón de escombros que proceden del desguace de barcos», explicó el concejal de Obras y Servicios de Trapagaran, Fernando Merino, quien da por segura la presencia de materiales como el amianto o la fibra de vidrio, muy contaminantes, y «frecuentes» en este tipo de estructuras.
Además, el edil sospecha que el responsable de estos vertidos sea también uno de los dos vecinos que originó la balsa de purines de Durañona, con 9.000 metros cúbicos de sustancias tóxicas. De hecho, el vertedero, situado muy cerca del estanque, también se habilitó de manera incontrolada y sin ningún tipo de autorización institucional. «El Ayuntamiento no sabía nada de lo que estaba pasando», reconoció Merino.
Sin retrasos
Por su parte, fuentes de la Diputación aseguraron ayer que el proyecto de la 'Supersur' ya contemplaba la presencia de material contaminante en la zona. Por eso sostiene que las obras no sufrirán ningún retraso. «Ya habíamos previsto la retirada de esas tierras y el coste de la operación figura en el presupuesto», afirmaron.
Las mismas fuentes advirtieron de la presencia de distintos materiales, como chatarra o neumáticos, en el vertedero, que se encontraba oculto por una capa de tierra, algo que, según apuntaron, «es habitual en estos casos».




Los conciertos: 






