En un escrito remitido tanto al propio alcalde como a las autoridades laborales de la Diputación y el Gobierno vasco, los trabajadores le acusan de hacer una «grave dejación de las obligaciones empresariales» como presidente de la empresa. Fruto de esta inactividad «el funcionamiento de la sociedad recae en los propios trabajadores por sentido de la responsabilidad con nuestros convecinos».
En realidad, el Ramírez Escudero había avisado justo después de ganar las elecciones que desmantelaría le empresa creada por su antecesor en el año 2000 y en la que trabajan 15 personas. Tras estos meses, los empleados le acusan de proferir «amenazas de despido y vejaciones personales y profesionales» contra ellos.
Además, el primer edil, según los trabajadores, utiliza unos datos económicos inexistentes para justificar las contundentes medidas. Con esas bases, la plantilla muestra su disposición a negociar el plan de viabilidad propuesto por el alcalde, eso sí, «con la condición previa de que sean retiradas las tres cartas de despido».
La oposición critica
Por su parte, Marta Alaña, portavoz de la Agrupación Independiente de Valdegovía, ha acusado al alcalde de «destruir» puestos de trabajo en el municipio, en referencia a los despidos de la sociedad de servicios. Alaña advierte de que gobierna «al margen de la mayoría de los vecinos del valle puesto que 20 de las 23 juntas administrativas han pedido que la empresa municipal no fuera disuelta». Asimismo, le acusa de llegara la Alcaldía gracias a un pacto vergonzante con ANV.





