
La primera rectificación ha consistido en admitir de forma indirecta el carácter público en una fundación o en una empresa Tenedora, la que realiza las compras, que se nutren de fondos públicos. Una realidad palmaria que ha tardado diez años en imponerse, a pesar de la resistencia numantina del Gobierno y sus palmeros.
Otro tanto ha sucedido con la información pública sobre las compras de obras de arte, cuya negativa se justificó durante muchos años con argumentos más bien endebles. Lo mismo que la oposición inicial a la auditoría independiente, cuya intervención hubiera elevado el nivel de exigencia en el rigor contable, evitando con toda probabilidad manejos como el del aumento indebido del inmovilizado. Sea como fuese, lo importante ahora no es el pasado sino el futuro, es decir, la garantía de transparencia y rigor en las compras de un museo público bien gestionado. Y por supuesto, más vale tarde que nunca
Libros
Auge del pirateo
Primero fue la música y después los libros. El pirateo salta barreras sin grandes obstáculos que lo impidan. De hecho, cada vez son más los libros que se pueden leer en Internet gratis y sin respeto alguno a los derechos de autor. Se leen libros enteros y capítulos puntuales, 'best sellers' y novelas menores, autores famosos y escritores desconocidos. Curiosamente, los autores más plagiados son los escritores de libros de cocina, ya que a la hora de buscar una receta la gente consulta Internet, en lugar de comprar la obra en una librería.
Una prueba de esta fiebre por los libros gratis y en Internet es el auge de algunos instrumentos de navegación en la red. Por ejemplo, es bien sabido que Amazon ha registrado un crecimiento exponencial en el uso del buscador que permite a los usuarios leer las páginas seleccionadas de un libro.
Otro tanto sucede con las búsquedas de libros iniciadas desde Google. Por cierto, los planes de esta última compañía sobre la posibilidad de introducir en la red una copia digital de cada libro publicado ya han sido contestados judicialmente por asociaciones de editores y escritores. La batalla contra el pirateo de los libros en Internet no ha hecho más que comenzar. ¿Pasará lo mismo que con la música y los discos? Lo veremos.
Arte
Coleccionismo a escena
¿Fomentar el coleccionismo de arte y antigüedades? Pues sí, ese es el objetivo tantas veces enunciado y nunca concretado. Fíjense que en España el tema nunca se concreta y cae siempre en el olvido al día siguiente de la clausura de ARCO, la feria que también concita anualmente las reivindicaciones del sector. Caso contrario al de Francia, donde la ministra de Cultura del gobierno Sarkozy, Christine Albanel, acaba de proponer un interesante plan para relanzar la condición de Francia como centro fundamental del mercado del arte.
Este plan incluye varias medidas para fomentar el coleccionismo. Entre otras, unos préstamos sin intereses a devolver en un plazo breve de tiempo, para la compra de obras de arte valoradas entre 5.000 y 10.000 euros. También, la extensión de los beneficios fiscales del mecenazgo a las pymes, con un 2 ó 3% de desgravación por la compra de arte contemporáneo que se exponga en lugares públicos. Asimismo, la aplicación de un IVA reducido del 5,5% en la importación de algunas antigüedades como joyas, manuscritos y muebles con menos de cien años de antigüedad.
¿Toman nota nuestros políticos? ¿Se darán cuenta de que en España también existe un sector artístico con muchos empleos y mayores posibilidades de expansión?
e.portocarrero@diario-elcorreo.com






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