
El único requisito que debe cumplir una persona para poder visitar El Rincón es acudir acompañado de un socio. No obstante, las mujeres no pueden, por estatutos, ser socias.
«No es una cuestión de machismo o feminismo. Ellas pueden entrar siempre que quieran, pero no en la cocina. Es una tradición y pretendemos no crear problemas», afirman. «Estamos dispuestos a apoyarles para que formen su propia sociedad y establezcan sus estatutos, nosotros iremos encantados», reconocen.
Los fogones que siempre han utilizado los varones también se han abierto para que importantes cocineras les muestren sus secretos. Pitila y Marisa, del restaurante Echaurren, fueron algunas de las afortunadas que consiguieron guisar en sus instalaciones durante la celebración de sus jornadas gastronómicas.





