
LA HISTORIA
«Nuestra sociedad nació en el año 1982 de la mano de un grupo de amigos que decidió crear un lugar donde reunirse y disfrutar de buena compañía y alimentos», explica Celso Taboada, socio fundador de este apetitoso local.
La idea comenzó a fraguarse en diversas charlas y reuniones. Y finalmente el bar El Bodegón, ubicado en la calle Villamediana, fue el lugar donde los 33 hombres decidieron poner en marcha un sociedad gastronómica. «Encontrar local fue una tarea sencilla porque cuando por fin decidimos formarlo apareció una oportunidad estupenda», matiza José Márquez, vicepresidente y uno de los fundadores.
Su peculiar nombre surgió de uno de los fundadores, que comentó que al estar el local situado en un rincón del patio podría contar con ese nombre. «Así fue como la sociedad se bautizó definitivamente el 28 de diciembre de 1983, con una cena de socios y acompañantes», cuenta Javier Sampedro, presidente de la sociedad.
Los requisitos para pertenecer a esta organización son «ser una persona agradable, gustarte la gastronomía y no generar rechazo entre los miembros existentes». «Uno de los socios presenta al candidato, después se expone su nombre durante quince días en el tablón de anuncios para que todos sepan quién es. Una vez finalizado este proceso, todos los socios votan si es aceptado o no. Para poder entrar, los 39 compañeros deben estar de acuerdo en incluirlo. Si una persona le da el 'voto negro' no puede entrar», explica José Márquez, que aprendió a cocinar sus primeros platos en los fogones de El Rincón.
El 'precio' de formar parte de esta gran familia tiene un coste cercano a los 6.000 euros. «Implica comprar una cuarentava parte del local y hay que reconocer que es una de las más económicas de las cerca de veinte sociedades de Logroño», matiza Taboada.
Además de este gasto inicial cada socio debe estar al corriente de la cuota mensual y hay una lista de precios por la que cada comensal paga por el producto consumido. «Es nuestro bodeguero, Antonio Miguel, quien se encarga de abastecer de existencias nuestro local. Todos los días acude a reponer los productos consumidos», afirman.
'Primun manducare, deinde filosofare' -primero comer y después filosofar- deja claro los estatutos de esta sociedad que celebra con la impresión del libro 'El Rincón: 25 años de historia y 45 platos riojanos' su trayectoria vital.





