
En el 'corrillo' musical, el enfático título de 'Master Class' alude, en su sentido más estricto, a una sesión privada en la que un músico de reconocido prestigio y talento instruye sobre algunas pautas de su particular arte a otro también talentoso, pero presumiblemente no tanto.
El formato habitual, en cambio, es el que albergó ayer la Gota de Leche. A saber: siete instrumentistas impartiendo cada uno una sesión sobre un instrumento a grupos reducidos de público. Una iniciativa promovida en colaboración con la Asociación Canciones sin Fronteras, que suscitó el interés de 95 logroñeses, inscritos para una o varias de las sesiones.
Con la ausencia de la popular guitarra, justificada porque «ya hay muchos eventos en torno a ella y nos apetecían instrumentos distintos», explicó la responsable de la Gota de Leche, Ivana Anguiano; la 'Master Class' se desarrolló durante toda la mañana, en sesiones de batería, percusión, bajo eléctrico, saxo, trompeta, teclados y vientos y efectos.
Miradas atentas, mucho diálogo y ambiente distendido marcaron la pauta. La percusión, con medio centenar de inscritos, fue la que más audiencia concitó, «tal vez porque está de moda y porque estos instrumentos son los más intuitivos para quien empieza y le permiten disfrutar antes, porque no están en el 'mundo' de las notas musicales», explicó el profesor Marc Vila.
La 'madre del cordero'
En general, y en vista de la cierta heterogeneidad del público, para Vila «la madre del cordero en una sesión así es encontrar un punto de encuentro donde todo el mundo se sienta cómodo y, a partir de él, empezar a trabajar». De aquí, lo comentado: «Dar claves de por dónde buscar e investigar para seguir trabajando cada uno por su cuenta», explicó Roc Albero, profesor de trompeta.
La jornada se completó con unos combos de los alumnos por la tarde y, por la noche, el Biribay Jazz Club acogió un mestizo concierto de los siete músicos maestros, unidos desde su procedencia barcelonesa bajo el nombre 'Xampola Trip Experiment'.
Anguiano comentaba que esta novedosa jornada «se quiso haber hecho el año pasado, pero no se pudo por problema de fechas». Ahora, y en vista del resultado, seguro que más de uno de los asistentes aguarda a que la 'Master Class' deje de ser una 'novedad'.





